A estas alturas, probablemente ya hayas escuchado decenas de veces que las bolsas de plástico son una de las mayores causas de contaminación en el planeta… No obstante, seguro que no sabías que el objetivo de su inventor era ayudar al medio ambiente. Choca un poco, ¿verdad? Si nos lo permites, en las próximas líneas, te explicaremos cómo una idea tan buena ha acabado generando uno de los mayores desastres ecológicos de la historia.

En su origen, las bolsas de plástico se crearon como una alternativa a las bolsas de papel, ya que la masiva tala de árboles que implicaban resultaba tremendamente perjudicial para el medio ambiente. El autor de este invento fue el ingeniero sueco Sten Gustaf Thulin, quien en 1959 comprobó que sus bolsas eran bastante más resistentes que las de papel. Esto significaba que, en principio, podían utilizarse una y otra vez.

Las bolsas de Thulin fueron patentadas por una compañía llamada Celloplast, y para mediados de los años 60, ya estaban sustituyendo a las alternativas de papel y tela en Europa. En 1979, las bolsas de plástico ocupaban ya un 80% del mercado de bolsas europeo, y en 1982, dos de las mayores cadenas de supermercado de Estados Unidos (Safeway y Kroger) comenzaron a utilizarlas. Para el final de la década, las bolsas de plástico habían sustituido a las de papel prácticamente por todo el mundo.

Sin embargo, este invento que pretendía ayudar al medio ambiente resultó hacer todo lo contrario… ¿Te puedes imaginar por qué?

Al parecer, las bolsas de plástico eran tan baratas y cómodas que la gente dejó de percibir su valor. El hijo del inventor sueco dice que, para su padre, “la idea de que la gente tiraría sin más las bolsas resultaría extraña”. Cuenta que Thulin “siempre llevaba una bolsa de plástico doblada en el bolsillo. Eso que hoy en día nos animan tanto a hacer él ya lo hacía en los años 70 y 80 de manera natural, porque, bueno… ¿por qué no ibas a hacerlo?”.

Según la ONU, actualmente se producen 5 billones de bolsas de plástico al año. 5 000 000 000 000… Son muchos ceros. Así, se ha creado un problema ecológico de dimensiones colosales: según ONU Medio Ambiente, entre un 70 y 90% de los residuos que se encuentran en las playas son plásticos.

Además, se calcula que cada bolsa puede tardar unos 500 años en degradarse, y para 2050 se estima que habrá más plástico que peces en el mar. Todos estos residuos están teniendo consecuencias desastrosas en los ecosistemas marinos: por ejemplo, la isla de basura de plástico en el Pacífico norte es tres veces más grande que la superficie de Francia.

Está claro que nos enfrentamos a un problema difícil de atajar… No obstante, en EKOMODO no nos gusta quejarnos de un problema sin plantear soluciones, así que os queremos mostrar pequeños trucos para reducir nuestro impacto con las bolsas de plástico en el día a día:

 

  1. Cuando vayas a hacer la compra, ¡lleva carrito! Ese método que tanto les gusta a nuestras abuelas, además de ser ecológico, también le da un respiro a nuestra espalda… Son todo ventajas.
  2. Utiliza bolsas de tela. Seguro que tienes alguna perdida en casa, pero en el caso de que no… ¡puedes aprovechar y difundir nuestro ekomensaje con nuestras bolsas DANA
  3. También puedes imitar a Thulin y llevar siempre una bolsa de plástico en el bolsillo, ¡nunca sabes cuándo te puede venir bien!
  4. Si todo falla y no tienes ninguna bolsa a mano, puedes utilizar la misma para meter varios alimentos. No tienes más que pesarlos por separado y colocar las diferentes etiquetas en la misma bolsa. Los cajeros y cajeras están cada vez más acostumbrados a verlo.

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