Se escucha mucho hablar sobre el reciclaje de plástico, sobre que las botellas de plástico se pueden reciclar y convertirse en nuevos productos, pero…  ¿Sabes realmente cómo se hace? ¿Conoces todo el proceso que hay detrás para darle una nueva vida a una botella del contenedor amarillo y convertirla en nuevos productos de máxima calidad, como los que hacemos en EKOMODO?

Aquí te vamos a contar todo el proceso de reciclaje de una botella de plástico, explicándote las 6 etapas por las que pasa un residuo hasta convertirse en un recurso.

Para ello, te llevaremos de viaje por Eko-REC, la fábrica de reciclaje de la que nace EKOMODO, donde se reciclan nada menos que 5 millones de botellas de plástico cada día… y la única en toda Europa que combina el reciclaje con la transformación en productos industriales para el sector del packaging, automoción y, por supuesto, textil.

¿Nos acompañas? ¿Sí? ¡Pues allá vamos!

0. Tú lo empiezas todo, separando tus residuos

No podemos explicar el proceso de reciclaje de plástico sin destacar la importancia de nuestro papel como ciudadanos y recordar las 3 famosas Rs: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

El mejor residuo es el que no se genera. Por eso, lo primero que tenemos que hacer es minimizar los residuos que generamos, cumpliendo así con la primera regla de la sostenibilidad y de la Economía Circular.

Pero si generamos residuos (al fin y al cabo, es algo inevitable), lo que tenemos que hacer es asegurarnos de reciclarlos. Aquí cabe hacer una pequeña puntualización, y es que tú, realmente, no reciclas… Quienes reciclan son las empresas. Lo que tú haces es separar tus residuos y facilitar el proceso de reciclaje… marcando el inicio del mismo. Aquí está la clave de todo:

Nosotros no podremos reciclar nada si tú antes no separas

la basura y la depositas en el contenedor correspondiente.

Si quieres asegurarte de que lo estás haciendo bien, ¡no te pierdas este post sobre cómo separar correctamente! Y resuelve aquí las principales dudas que puedas tener a la hora de separar.

Ways To Recycle Everything At Home: Glass, Metal & Miscellaneous

Todo lo que se recoge de los contenedores, en lo que se conoce como recogida selectiva, se lleva a una planta de separación de residuos. Y ahí es donde, en el caso de los envases del contenedor amarillo, se separan los residuos en función del tipo de plástico.

¡Pero ojo! Hay cosas que, por mucho que hayas depositado correctamente, difícilmente se va a poder reciclar. Aquí te dejamos unos cuantos ejemplos, con los 6 objetos más difíciles de reciclar.

El plástico PET (polietileno de tereftalato), que es el que encontramos en las botellas y en otro tipo de envases de alimentación, es uno de los más comunes, y también el más fácil de identificar y separar.

Una vez separada la fracción PET, esta se lleva a una planta de reciclaje de PET, como Eko-REC. Y aquí es donde empieza técnicamente el proceso de reciclaje:

1. Llegada a planta de reciclaje de PET

A la planta de reciclaje de Eko-REC nos llegan diariamente varios camiones (de unas 24 toneladas cada uno) llenas de lo que se conoce como “balas” de botellas, es decir, botellas de plástico perfectamente prensadas, para que ocupen lo mínimo posible y la eficiencia del transporte sea la mejor.

Descargamos las balas y las llevamos al almacén, desde donde se cogerán para meterlas en la máquina de reciclaje.

2. Separación de metales, plásticos y colores

Lo primero que tiene que hacer la máquina de reciclaje, donde se introducen las botellas, es filtrar correctamente la basura que se mete, ya que “no es oro todo lo que reluce” y no todo se puede reciclar. Se genera mucho “residuo del residuo”.

Para que te hagas a la idea, estimamos que solo podemos aprovechar para reciclar el 65% de todo lo que nos llega, aunque a priori parezca que todo ello es basura que sí se puede reciclar.

Esto es un gran problema, porque significa que el 35% de lo que se supone que es basura reciclable (y por la cual tenemos que pagar) NO SE PUEDE RECICLAR y tenemos que buscarle otras vías de valorización…

En este artículo te contábamos más en detalle por qué no todo se puede reciclar.

En cualquier caso, lo que hacemos en esta etapa son tres cosas:

▪ Identificar y separar todos los metales, con una cinta imantada.

▪ Identificar y separar los diferentes plásticos que no son PET, porque mezclarlo con las botellas puede generarnos muchos problemas. Esta parte la hacemos con unos visores infrarrojos.

▪ Identificar y separar las botellas por colores (dos tipos: transparentes y multicolor), a través de visores ópticos.

Una vez cribado de manera automática (en la máquina), llegamos a la criba manual.

3. Última criba manual

Las botellas, ya preseleccionadas, llegan en la cinta hasta el personal de la planta de reciclaje, cuya labor es la de identificar visualmente qué parte de la basura que ha llegado hasta esa fase es mala… y cuál es buena.

a) La mala, la sacan de la cinta para otro contenedor.
b) La buena, la dejan seguir hasta el molino, donde se triturará todo (sí, tapones y etiquetas incluidas).

Y aquí viene una pregunta típica: ¿Pero no hay que quitar los tapones a las botellas? No, no es necesario. De eso nos encargamos nosotros, pero no manualmente, sino como vamos a explicar en la fase 5.

4. Triturado de las botellas

Las botellas de plástico buenas por fin llegan al molino o la trituradora, donde se trituran al completo y obtendremos lo que conocemos como “escama”.

El problema está en que todavía es un material “sucio” y que tiene mezclas de diferentes materiales (cachitos de tapones y cachitos de etiquetas, por ejemplo).
Para solucionarlo, llegamos a la fase 5.

5. Lavado, centrifugado y secado

Introducimos toda la escama en unas balsas de lavado, donde todo el material triturado se limpia, se centrifuga y se seca.

Ahora bien, antes comentábamos que todo el material es una mezcla de diferentes elementos triturados (las botellas, los tapones y las etiquetas).

Y llegados a este punto… ¿Cómo se separan los cachitos de tapones y de etiquetas? Por flotación. Al meterla en una balsa de agua, la parte triturada de PET se hunde, al tener una mayor densidad. La parte triturada de tapones y etiquetas, en cambio, flota.

Retiramos los tapones y las etiquetas (a los cuales les buscamos una salida, como con nuestros ZURI o IPIN); y nos quedamos únicamente con la parte triturada de PET que, ahora sí, ya le llamaremos “escama de PET”.

Una vez limpia y seca, ya estará lista para enviarla a las diferentes fábricas que tenemos para la elaboración de nuevos productos.

6. Preparación para la transformación final

¡Ya tenemos la escama de PET lista para utilizar!

Ahora solamente quedaría transformarla, como hacemos en la fábrica de Eko-REC, en nuevo plástico para hacer envases de alimentación o, en su caso, una fibra textil, como la que utilizamos para la elaboración de algunos de los productos EKOMODO, como HAZI, BAT o SAGU… pero eso ya lo explicaremos en otro post.

¡PREGUNTA EXTRA!

¿Cuántas veces se puede reciclar una botella de plástico?

Esta es una de las preguntas más típicas que nos hacen. A estas alturas, ha quedado claro que las botellas de plástico se pueden reciclar, incluso ha quedado claro cómo se hace, pero… ¿tiene un límite el reciclaje de este material? ¿Se puede reciclar el plástico en infinitas ocasiones?

La respuesta corta es que el plástico NO se puede reciclar infinitas veces porque, cuanto mayor es el reciclado, mayor es la degradación. Se estima que, en el caso del plástico PET (el de las botellas), si cogiéramos el envase y lo recicláramos individualmente y de manera aislada, se podría reciclar entre 6 y 8 veces.

Ahora bien, en la práctica ningún plástico se recicla de manera individual ni aislada, sino que se mezcla con otros plásticos (más o menos degradados). Esta mezcla de un plástico más degradado con otro que no lo esté tanto hace que, en realidad, el plástico PET se pueda reciclar bastantes más veces, ¡incluso más de 8! (Eso sí, siempre y cuando las empresas envasadoras no imposibiliten su reciclaje desde el diseño, mezclando plásticos diferentes y haciéndolos imposibles de separar, etc).

Y esto solo será posible si, como consumidores, continuamos con nuestro rol esencial de Reducir>Reutilizar>Reciclar, minimizando nuestros residuos y separándolos.

¿Conocías cómo funciona el proceso de reciclaje del las botellas de plástico? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? ¿Te ha quedado alguna duda? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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