Hemos llegado casi a la mitad del verano, aunque agosto suele ser la fecha más común para hacer turismo, ya que es la época en la cual la mayoría podemos cogernos unos días de fiesta y tranquilidad. ¡Pero eso no debe hacernos descuidados! En vacaciones también es posible hacer turismo sostenible y visitar cualquier rincón de manera cuidadosa. Por esa razón hoy os traemos 8 TIPs para hacer turismo de manera sostenible.

 

1. Cuando puedas, anda o pedalea… o comparte medio de transporte.

Cuando la temperatura, las fuerzas y las distancias te lo permitan, utiliza la bicicleta o tus hermosas piernas para desplazarte. Si ves que no es viable, porque el lugar al que quieres llegar está lejos, porque tienes prisa o porque hace una temperatura asfixiante, siempre te queda la opción de utilizar el transporte público. Además de contribuir a tener un menor impacto en el medio ambiente, podrás ahorrar en gasolina o aparcamiento y ahorrarás tiempo en atascos.

2. No dejes rastro de basura.

No utilices el monte, la playa ni el mar como vertedero, ni tampoco como cenicero. Una buena idea es llevar una bolsa de basura para recoger toda la basura que generas… o que generan otras personas. En cada sitio que vayas, trata de dejar el entorno al menos igual de bien de lo que estaba cuando llegaste a él. Que no se note que has estado… y si se nota, que sea para bien.
Si en tu casa reciclas…No cambies tus hábitos de reciclaje.

Sucede en ocasiones que en casa separamos correctamente, pero en otros contextos como en el trabajo, en la calle o de vacaciones, no tanto. Estés donde estés, haz como en casa y recicla todos tus desperdicios. Ten en cuenta que los contenedores de reciclaje tienen el mismo color en todas partes, así que no hay excusa para no separar correctamente y tirar cada residuo donde corresponde.

 

3. Cuidado con el sol… y con la crema solar.

Ten cuidado con las cremas solares que utilizas habitualmente para proteger tu piel del sol. Muchas de ellas contienen compuestos que pueden contaminar el mar y alterar el ecosistema marino. Trata de adquirir cremas solares ecológicas y proteger así tanto tu piel como el entorno que te rodea. Aunque no hay mejor protector que una buena sombra 😉

 

4. Busca hoteles, campings o alojamientos ecoeficientes

El sector hostelero está dando grandes pasos en los últimos años para renovarse y ofrecer alternativas sostenibles a los turistas o visitantes que acuden en búsqueda de alojamiento. Tanto es así, que diferentes cada vez más alojamientos incorporan productos y/o servicios “eco” para generar una experiencia lo más sostenible posible; e incluso existen numerosas certificaciones que reconocen a alojamientos que tienen incorporadas prácticas sostenibles en su actividad.
Los alojamientos saben que sus huéspedes están cada vez más implicados con la mejora medioambiental… y tienen que ofrecerles un servicio en consonancia.

 

5. Consume producto local y respeta la cultura

Cuando vayas a comer, comprar bebidas o cualquier otro tipo de productos, apuesta por el negocio de la zona. Dinamizarás la economía local, apoyarás el empleo de la zona y, de paso, te empaparás de la cultura y tradición autóctonas.
En línea con ello, compórtate como lo haría una persona del lugar. Ya sabes eso de que “donde fueres, haz lo que vieres”. Introdúcete de lleno en la cultura, gastronomía y tradición local. Conoce. Respeta. Valora. Aprende. Crece. Más que pasar por un lugar, haz que el lugar pase por ti.

 

6. Evita lo innecesario

Por mucho que recojamos basura propia o de otros, o por mucho que reciclemos, cuando hablamos de Economía Circular o sostenibilidad, no podemos olvidar que el mejor residuo es el que no se genera. Y que no es más sostenible el que más limpia, sino el que menos residuo genera.  Ya sabemos eso de que la simplicidad es la máxima sofisticación… Aquí 5 recomendaciones para generar solo lo imprescindible:

  1. Evita el plástico innecesario (Aquí 9 TIPS)
  2. Cuando vayas al supermercado, lleva tu bolsa: Siempre es mejor reutilizar unas cuantas veces una bolsa de tela o similar, que adquirir bolsas nuevas, por muy biodegradables que sean.
  3. Cierra el grifo: En muchos lugares el agua es un recurso limitado, así que trata de evitar cualquier acción que contribuya a despilfarrarla. Más de 660 millones de personas viven sin acceso adecuado al agua.
    ¿Qué puedes hacer? Apuesta por la ducha en vez de la bañera, pégate duchas rápidas (ahorrarás 3.500 litros al mes si son duchas de 5 minutos), cierra el grifo cuando te enjabones cada vez que te duchas (ahorrarás 150 litros al mes), o ciérralo también cuando te lavas los dientes o lavas los platos. ¿De verdad es necesario utilizar 12 litros de agua por cada minuto que te lavas los dientes? Pues eso.
  4. Desconecta los aparatos electrónicos que no vayas a utilizar: ¿Es necesario dejar enchufados el ordenador, el televisor y demás aparatos electrónicos cuando vas a pasar unas semanas fuera de casa? Desenchúfalos y, además de ahorrar energía, ahorrarás dinero de tu bolsillo.
  5. Utiliza tu smartphone para reducir papel: Es normal que durante las vacaciones quieras (y necesites, incluso) hacer détox digital… pero hazlo después de utilizar tu Smartphone o Tablet para llevar las tarjetas de embarque, los billetes de tren o autobús; e incluso los mapas o guías turísticas que antaño se llevaban a cuestas. Así ahorrarás papel.

La reducción a lo esencial hace posible un mundo mejor de experiencias. Y en línea con esto viene el último de los consejos…

8. Colecciona momentos, no cosas.

Quizá este sea más un consejo para la vida que para el turismo, pero no podemos olvidar que el turismo forma parte de nuestra vida y que interiorizar esta idea no solo nos hará disfrutar más de la vida, sino también personas más conscientes y responsables para con nuestro entorno. Frente a deseos más materialistas, apuesta por experiencias saludables como un buen paseo por la playa, un picnic o una excursión por el monte, un descenso en canoa… Eso es lo que verdaderamente quedará en tu recuerdo para la posteridad; te generará satisfacción y, si se hace bien, siguiendo los consejos anteriores, no deteriorará el entorno.

 

Nunca olvides que es fundamental que nuestro paso por donde vayamos deje las cosas al menos igual de lo que estaban cuando llegamos.

Como ya hemos dicho antes, lo más importante es que, donde sea que vayas, que no se note que has estado… y si se nota, que sea para bien.

¡Pasa unas buenas (y sostenibles) vacaciones!

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